jueves, 4 de abril de 2013

Mujeres viviendo con VIH y SIDA, una apuesta por los derechos de las mujeres

Por: Marcela Guio Camargo
Conmemorar una fecha no sólo es recordar, también es poner nuestra mirada en aquello memorable. Por esta razón,   aunque oficialmente el Día Mundial de la Lucha contra el Sida  se celebre todos los años el primero de diciembre, siempre debemos tener en cuenta la importancia que tiene velar por el cumplimiento de las personas afectadas.
Un importante antecedente se presentó el año pasado (28 de noviembre) con la celebración de  la XLVII Mesa Redonda de Políticas  de la Organización de Estados Americanos (OEA),  en la ciudad de Washington D.C; contando con la participación de mujeres representantes de organismos internacionales  y privados que le han apostado a la protección y promoción de los derechos de las personas que viven con VIH y SIDA, especialmente de las mujeres. Acto que debería repetirse constantemente en diferentes organizaciones civiles, públicas y privads para no descuidar el tema ni sacarlo de la agenda de temas prevalentes en materia de salud femenina.
Durante la mencionada ocasión, la moderación del encuentro estuvo a cargo de la Embajadora Carmen Moreno (Secretaria Ejecutiva de la Comisión Interamericana de Mujeres, CIM) facilitando las intervenciones de Patricia Pérez (Presidenta Mundial de ICW Global: Comunidad Internacional de Mujeres viviendo con VIH y SIDA y de la Fundación Más Paz Menos Sida), Pauline Muchina (Asesora Principal de Asociaciones de la Oficina de ONUSIDA en Washington, DC), Sonja Caffe (Asesora de Prevención, Proyecto de VIH, Organización Panamericana de la Salud, OPS) y Dinys Luciano (Directora de Development Connections) .
Este espacio sirvió para identificar algunos avances obtenidos por estos organismos internacionales  y  por diferentes organizaciones.  Sin  embargo, las participantes  fueron un poco más allá reconociendo en un panorama más amplio las tareas pendientes  frente al tratamiento político, social, económico y de derechos humanos que involucran  la calidad de vida, la igualdad y la no discriminación de las mujeres.
Entre los puntos tratados en la mesa es importante recalcar aspectos como la necesidad  de posicionar estos temas  en las agendas políticas de cada gobierno, organismo, institución e incluso de los medios de comunicación, como una estrategia para dinamizar sus discursos y acciones cumpliendo así con lo estipulado en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, los tratados y todos los instrumentos internacionales que registran como prioridad la protección  y promoción de los derechos de nosotras las mujeres, sin discriminación entre las poblaciones que nos diferencian  a nosotras mismas.
La balanza del encuentro concluyó con la urgencia frente a la eliminación de violencias de género, la pobreza, las brechas  sociales, barreras y estigmas, como de las  formas de exclusión y  justificación de las violencias, todos estos aspectos negativos que ponen en confrontación nuestros derechos femeninos.
Por otra parte, la reflexión giró en torno a los derechos que deben favorecer la vida de las mujeres que viven esta condición, supliendo necesidades frente al acceso a mejores tratamientos médicos como a la salud sexual y reproductiva, a más oportunidades económicas, mayor prevención de lo prevenible,  más inversión política y económica  en el componente mujeres de los proyectos de gobierno, el incremento de la participación política femenina, una mejor conceptualización  de las mujeres frente a los esquemas tradicionales, más y mejor información sobre las herramientas colectivas e individuales de abordaje y crear mejores estrategias de comunicación  frente a temas relacionados. Todo esto,  a manera de recordar y persistir  -desde la acción-  en una realidad inviolable: las mujeres somos sujetas de derechos y garantías, no tenemos la necesidad de reiterar nuestra condición humana, pues tal  como  dijo Patricia  Pérez en su intervención “respiro y tengo derechos”.
Escrito para la Red Colombiana de Periodistas con Visión de Género desde Washington D.C


Que no nos metan “Gato por liebre”


Luego de obtener excelentes comentarios por parte de la crítica y del público, la obra Gato por liebre continúa sus presentaciones en diferentes teatros de Bogotá. La  historia, basada en un libro con el mismo nombre, fue escrita por la reconocida ensayista, narradora y dramaturga  colombiana Piedad Bonnet, quien además es autora de poesía, teatro y novela, dotando  sus producciones de una profundidad y  carácter particulares. 
La actriz y directora Ángela Barrera  -encargada de Barrera Teatro, su compañía actoral-  encarna  esta vez a la protagonista de un monólogo  que nos muestra la realidad histórica, de identidad y de violencias a las cuales han sido expuestas miles de mujeres en Colombia.
La  puesta en escena está basada en un contundente texto que refleja el intenso deseo femenino por dar sentido a la existencia misma del ser humano, enseñando  en cada función esa realidad múltiple y compleja que constituye el universo que habitan especialmente las mujeres;  lleno de contradicciones, magia, alegría, dolor, desengaños y esperanzas.
Un montaje sobre el cual prefiero citar la descripción que hace Ángela, su actriz. “Esther Ramírez es una  niña desplazada por la guerra; huye a Bogotá junto a su madre para buscar un futuro mejor, sin embargo,  la realidad la golpea constantemente. Tras la  muerte de su madre y su marido y, ante las circunstancias, se ve obligada a renunciar a ser mujer, enfrentando la vida con pantalones: como un hombre, asumiendo la personalidad y el trabajo de su marido difunto. Aburrida de su destino en Colombia decide ir en busca del sueño americano donde pasa aún peores circunstancias, huyendo por el hueco y viviendo en tierra ajena. Así pues, Esther regresa a Colombia para darnos una lección acerca del amor a la patria, de la constancia, la esperanza y la feminidad”. 
Como  obra se ha presentado en diferentes temporadas en Bogotá y ha participado en festivales reconocidos como el Festival de mujeres en escena por la paz y el  Alternativo y Alteratro “jóvenes creadores”. Recientemente se presentó  con el acompañamiento de la Red Colombiana de periodistas con visión de género, asociación de profesionales que está preparando actualmente futuras presentaciones en organizaciones y universidades de Bogotá, entre ellas la nuestra. (Ver:http://redcolombianadeperiodistasconvisiondegenero.wordpress.com/)

Cierro el homenaje a esta obra, su autora y su intérprete con la apreciación de  Piedad Bonnet. “Ángela ha hecho un magnífico trabajo, con un mínimo de elementos escenográficos, mucha fuerza, sensibilidad y un enorme trabajo corporal, logrando crear muchos matices en su personaje y transmitiendo sensaciones y sentimientos que cautivan al público” Gracias a Piedad y Ángela por ese talento con las letras y la representación dramatúrgica que logran atrapar a quienes hemos conocido sus correspondientes obras. 
Fotos: Archivo Ángela Barrera, por  Rammses Moctezuma

jueves, 13 de diciembre de 2012

“Yo vivo arriba en El Paraíso”

Vivir en el Paraíso no siempre resulta fácil.  Sin embargo, allí vive un gran  número de familias,  en  un sector considerado de invasión que se ha legalizado con el tiempo desde el asentamiento de sus habitantes. Es un lugar especial   –ubicado  sobre los cerros de la localidad de Chapinero,  arriba de la Avenida Circunvalar-   desde donde se aprecia uno de los más bellos paisajes de  Bogotá,  pero donde el acceso es difícil  pues pertenece al área urbano-rural de la capital colombiana.

Hasta  este Paraíso  llegó un día  una pareja de esposos colombo-alemanes con espíritu filantrópico y gran experiencia en el desarrollo de programas sociales sostenibles, después de explorar  algunas zonas vulnerables que  rodean a Bogotá,  bajo la intención de establecerse cerca  e iniciar un trabajo de construcción de estrategias de intervención sin ánimo de lucro que favoreciera a la comunidad en general y  centrara su atención en la población infantil.  Allí surgió ACADIS (Asociación Colombo Alemana para el Desarrollo Integral Sostenible)  donde Bogotá termina y donde comienzan los sueños de  muchos niños y niñas  habitantes de esta zona periférica de la ciudad.

Desde la llegada de ACADIS a este barrio se ha logrado el empoderamiento de la comunidad,  facilitando la participación de todos y todas en diferentes líneas de acción  (alimentación y nutrición, ambiental, educación y orientación, salud, cultura y deporte, economía y  articulación de servicios) mediante el modelo DIS o desarrollo integral sostenible para el favorecimiento social,  enfocado principalmente en la generación de otras vías de aprendizaje para los niños y niñas, quienes en su mayoría no tienen acceso a la educación formal. Uno de sus principales derechos.

Por este motivo, la asociación trabaja  proyectos de fortalecimiento social, pedagógico, ecológico, cultural  y económico (con madres cabeza de hogar) para  aplicarlos en colectivo.  Muchas personas preguntarán ¿cómo estas dimensiones del desarrollo sostenible favorecen directamente a los más pequeños/as? Pues justamente por ello: contar con opciones de evolución en donde prácticamente no llega nada  es una oportunidad para crecer en un ambiente saludable ¿cómo?  Intercambiando saberes con otros, aportando conocimientos e ideas, empoderando,  generando autonomíaaprovechando responsablemente el entorno natural  y trabajando en cadena para cuidar su principal patrimonio: la infancia.

Niños y niñas de diferentes edades participan en talleres artísticos, sobre ecología y preservación del medio ambiente, idiomas, alfabetización, refuerzo escolar, informática o salud y deporte gracias a la participación vecinal y de voluntarios/as locales e internacionales.

¡Difícil, más no imposible!
Experiencias  como esta  dignifican seres humanos, tienen como propósito la inclusión,  buscando “beneficiar a la población en situación de vulnerabilidad, especialmente las mujeres u hombres cabeza de familia, menores y adultos mayores, discapacitados, desmovilizados y desvinculados (menores de 18 años) de los grupos armados al margen de la ley, afrodescendientes e indígenas” (1)

Día tras día la  asociación abre opciones de aprendizaje  para alcanzar objetivos de beneficio común mediante herramientas de trabajo comunitario que mejoran la calidad de vida en el hábitat social para “…revitalizar la vida en la tierra para la generación actual y las muchas generaciones por venir”  (2) Me pregunto ¿Qué pasaría si experiencias de desarrollo integral como esta fueran replicadas en distintos  lugares reduciendo así la vulnerabilidad?  Haríamos un mundo más amable, digno e idóneo para nuestra infancia. 

Claramente no sería cuestión sólo de tiempo sino de conciencia, voluntad y siembra de lo que está en nuestras manos brindar para un excelente futuro a las generaciones venideras ¿Acaso no es eso lo que vivimos ó siempre quisimos tener durante nuestra infancia? Es nuestro momento de actuar.


* Artículo realizado para participar en concurso del BID/2012
*Imágenes de ACADIS
1-     Website http://www.acadis-colombia.org/
2-     Ibid.